marzo 03, 2016

Teniasis- cisticercosis

MVZ MSP Celia Martínez Marroquín



La teniasis intestinal casi nunca ocasiona síntomas y la cisticercosis porcina tampoco ocasiona problemas de salud a los cerdos, la gravedad de este parásito reside en que al ser humano le puede ocasionar cisticercosis y es más fácil tratar a un portador de solitaria intestinal que modificar el manejo del drenaje y de la infraestructura de irrigación de los países en desarrollo.

La neurocisticercosis humana es una enfermedad que se relaciona con el subdesarrollo, se presenta en países que no tienen buena infraestructura sanitaria ni educación para la salud.

A pesar de que la cisticercosis humana se considera como una enfermedad desatendida, se describen los sucesos que han facilitado su control en México, por lo que se puede afirmar que la neurocisticercosis ya no es una enfermedad de importancia en salud pública en nuestro país. (DRA. ANA FLISSER STEINBRUCH, FAC. MEDICINA, UNAM, 2011)

La Tropical Disease Research (TDR), área dela Organización Mundial de la Salud, se dedica a la investigación en enfermedades desatendidas, llamadas “neglected tropical diseases” (NTDs) y fue fundada hace 30 años para apoyar la investigación de enfermedades desatendidas en países tropicales en los que éstas son prevalentes. La TDR no considera a la cisticercosis como una enfermedad desatendida que merezca prioridad en investigación.

En 2003, la Asamblea Mundial de la Salud (WHA por sus siglas en inglés) consideró declarar a la neurocisticercosis (y su control) como una enfermedad internacional reportable debido a la insistencia de algunos de sus países miembros. Sin embargo, la neurocisticercosis no quedó plasmada en la agenda de la WHA ni en ese año ni en los subsecuentes. Solamente un informe de la secretaría de la WHA recomendó que se llevará a cabo una valoración global del daño que genera la Taenia solium en el ser humano y de las pérdidas económicas en el campo veterinario; también exhortó a las autoridades nacionales a establecer sistemas de vigilancia y notificación y a adoptar acciones hacia la prevención y control de la cisticercosis y la teniasis por medio de investigaciones e intervenciones en el campo. Esto se puede lograr por medio de la validación del tratamiento con prazicuantel o niclosamida para el portador humano del parásito adulto y con la vacunación, con la vacuna recombinante TSOL18, (DRA. EDDA SCIUTTO IBM UNAM-SAGARPA) combinada con un tratamiento con oxfendazol contra la cisticercosis en los cerdos. La sustentabilidad de dichos esfuerzos se puede asegurar en periodos largos utilizando enfoques integrales e intersectoriales e incluyendo otras medidas relevantes asociadas como la educación en salud en las comunidades, evitar el fecalismo a ras del suelo, mejorar las prácticas de crianza de cerdos sumadas al confinamiento y alimentación adecuada y asegurar que se lleve a cabo la inspección sanitaria después de matar a los cerdos destinados al abasto. (A. S. ALUJA. FMVZ UNAM-SAGARPA)

Ciclo de vida de la Taenia solium
El Taenia solium es el parásito causal de la cisticercosis humana; es un helminto de la clase cestoda. El ciclo de vida incluye al estadío adulto, al huevo y a la forma larvaria.

El parásito adulto, comúnmente llamado solitaria intestinal, se alberga de manera exclusiva en el intestino de los seres humanos, mide alrededor de 2 metros de largo y está formado por una cabeza o escólex, del tamaño de una cabeza de alfiler, que tiene una doble corona de ganchos y 4 ventosas con las que se fija a la mucosa intestinal. Después del escólex continúa el cuello a partir del cual se forman los segmentos llamados proglótidos, que básicamente son unidades reproductoras y de diseminación del parásito. Estos segmentos forman el estróbilo que semeja un listón formado por cientos de ellos. Los proglótidos más cercanos al cuello son inmaduros; les siguen los maduros que contienen órganos sexuales masculinos y femeninos y en ellos se lleva a cabo la fecundación; estos últimos, que se eliminan con la materia fecal, son grávidos ya que contienen alrededor de 60,000 huevos cada uno. Cuando un cerdo ingiere heces humanas con proglótidos, la cubierta del huevo, llamada embrióforo, se rompe en su intestino; las oncosferas o embriones hexacantos eclosionan, se activan y atraviesan la pared intestinal. Por la circulación viajan a través del torrente sanguíneo y se desarrollan en los músculos, en los ojos y en el sistema nervioso central, transformándose en cisticercos. El cisticerco es una vesícula que mide alrededor de un centímetro de diámetro, es blanquecino y semitransparente y contiene un escólex esférico en el interior. Cuando una persona ingiere carne de cerdo cruda o mal cocida que contiene cisticercos, el escólex eclosiona, se adhiere a la pared intestinal con las estructuras de fijación y, a partir del cuello, se forma de nuevo el parásito adulto grávido en aproximadamente 4 meses. La teniasis intestinal casi nunca ocasiona síntomas y la cisticercosis porcina tampoco ocasiona problemas de salud a los cerdos. La gravedad de este parásito reside en que al ser humano también le puede dar cisticercosis. Esto ocurre cuando, al igual que el cerdo, el humano ingiere huevos de Taenia solium por lo que se puede producir neurocisticercosis, así como cisticercosis ocular y muscular., casi en el 75 % de los pacientes con neurocisticercosis, presentan calcificaciones musculares. (DRA. A. G .RAMÍREZ REYES, CENTRO MÉDICO NACIONAL SIGLO XXI)

EPIDEMIOLOGÍA DE LA CISTICERCOSIS
La neurocisticercosis humana es una enfermedad que se relaciona con el subdesarrollo, se presenta en países que no tienen una buena infraestructura sanitaria ni suficiente educación para la salud. Se considera que es la parasitosis más frecuente del sistema nervioso central que, en alrededor de 70% de los casos, genera crisis convulsivas de inicio tardío. El ciclo de vida del T. solium, que incluye al ser humano como hospedero definitivo y a los cerdos como hospederos intermediarios. Siempre se había considerado que la enfermedad se adquiría por comer verduras y frutas, incluyendo las fresas, contaminadas con huevos por haber sido irrigadas con aguas negras. Sin embargo, en la última década del siglo pasado, después de varios estudios de campo, se ha identificado al principal factor de riesgo: la presencia de un portador del gusano intestinal entre los convivientes o en la cercanía. Este hallazgo cambia el concepto del control de la enfermedad en vista de que es más fácil tratar a un portador de la solitaria intestinal que modificar el manejo del drenaje y de la infraestructura de irrigación de los países en desarrollo. (DRA. ANA FLISSER, PREMIO CARLOS SLIM 2015, TRAYECTORIA EN INVESTIGACIÓN)

La cisticercosis es endémica en varios países de América Latina, África y Asia; además, debido a la migración, hay múltiples pacientes de países en desarrollo que acuden a hospitales en diversas ciudades de los Estados Unidos; también se han encontrado portadores de T. solium intestinal en ese país y aún en los países musulmanes que, en principio, no ingieren carne de cerdo. Por lo tanto, ahora se considera a la cisticercosis como una enfermedad infecciosa emergente en los Estados Unidos y un problema de salud pública en diversos países de América Latina, África y Asia.

¿QUÉ SE HA HECHO EN MÉXICO EN RELACIÓN CON LA CISTICERCOSIS?
Con el propósito de obtener apoyo económico para la investigación, la TDR decidió considerar en su portafolio la estrategia de inclusión y exclusión de enfermedades de importancia en salud pública, es decir, las enfermedades que deben o no considerarse prioritarias. Esta estrategia puede ser muy útil para evaluar la situación existente en México respecto a la neurocisticercosis ya que la frecuencia de la enfermedad, detectada en necropsias reportadas entre 1943 y 1973, era de alrededor de 2%; este valor tan alto justificaba su inclusión como problema de salud pública. Por otro lado, la notificación oficial de neurocisticercosis y de teniasis a partir de 1990, en el Sistema Único de Información de Vigilancia Epidemiológica (SUIVE) de la Secretaría de Salud, mostró que ambas enfermedades tienen tendencias decrecientes, por lo que ahora se justifica su exclusión como problema de salud pública en México. ¿Qué sucedió en el periodo de tiempo entre ambos eventos? Una explicación probable es que se estableció un Programa Nacional de Control de Taenia solium, seguramente impulsado por los resultados publicados por científicos mexicanos y por la comunidad médica. Otro factor de gran importancia en este cambio de la frecuencia de neurocisticercosis es la mejoría general de las condiciones de vida en México.

Las tendencias de publicaciones a lo largo de varias décadas en diferentes áreas de investigación han sido profusas y los aspectos clínicos tuvieron su valor máximo en el periodo de 1981 a 1990; después, han disminuido. Los estudios epidemiológicos iniciaron una década después y han aumentado de manera modesta, mientras que los artículos de biología básica han tenido un gran auge desde 1991. (DRA. ANA FLISSER STEINBRUCH, INVESTIGADORA FM UNAM. ) Estas tendencias indican un cambio en el interés científico a través de los años: de los aspectos clínicos y epidemiológicos a la investigación básica. Esta distribución, además, refleja los cambios a la baja que ha sufrido la cisticercosis en México ya que la información generada, a partir del diagnóstico inmunológico e imagenológico, las descripciones de casos clínicos, la evaluación de tratamientos cestocidas y los estudios epidemiológicos probablemente promovieron en 1994 la publicación de la Norma Oficial Mexicana para el Control y la Prevención del Binomio Teniasis/Cisticercosis en el primer nivel de atención médica. El objetivo de la NOM es establecer para la población los criterios, las estrategias y las técnicas operativas para la aplicación de las medidas preventivas y de control de la teniasis y de la cisticercosis humana y porcina. Esta NOM es obligatoria en todo el territorio nacional para todo el personal de salud que provee atención médica en instituciones públicas, sociales y privadas, así como para el personal profesional y técnico del sector agropecuario, médicos veterinarios zootecnistas dedicados a la práctica privada en granjas porcinas, productores, propietarios de ganado porcino y toda persona involucrada en el traslado y la comercialización de esta especie. La NOM también establece que los portadores de la tenia intestinal deben ser tratados con una sola dosis oral de prazicuantel a 10 mg/kg.

La Normase revisó y se publicó nuevamente en Mayo de2004, NOM 021 SSA2 1994 (DRA. T. URIBARREN B., FAC. MEDICINA, UNAM, 2015), Es aparente que las condiciones sociales, económicas y de salud relacionadas con la neurocisticercosis, en las últimas décadas en México, han mejorado de manera sustantiva. Es importante recalcar que la información presentada indica que la cisticercosis en México se ha controlado, más no erradicado, por lo que es necesario mantener una vigilancia epidemiológica activa y las medidas sanitarias y de educación para la salud para mantener e, incluso, mejorar la situación actual.

 Finalmente, se puede concluir que aunque la cisticercosis no ha sido aceptada por la Asamblea Mundial de la Salud (que lleva a cabo anualmente la Organización Mundial de la Salud en mayo) como una de las enfermedades desatendidas, el interés en México por estudiarla, para definir la prevalencia, la morbilidad, las manifestaciones clínicas, etcétera, se tradujo en un programa nacional para su control que, junto con el avance de nuestro país, ha logrado que el manejo de la cisticercosis a nivel académico, gubernamental y con la participación de la población, sea un ejemplo para los países y las agencias internacionales interesadas en controlar las enfermedades desatendidas.

Es necesario mantener una vigilancia epidemiológica activa, medidas sanitarias y de educación para la salud, para mantener y mejorar la situación actual.
SEPTIEMBRE DE 2015

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