septiembre 20, 2015

Enedina Silva o el Perfil de lo Incansable

MVZ David Silva Olvera
Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas del DF

Cuando pienso en Enedina Silva Cabrera, recuerdo muchos momentos que no alcanzaría a escribir o contar en un artículo, entrevista, publicación o reportaje, mi memoria trabaja y me hacesentir un calor inmenso e indescriptible en mi pecho. No conforme con su partida, pero un poco más tranquilo me digo: “jamás imaginé conocer a un ser tan maravilloso como ella”.

Dicen que de las palabras que van al cielo las que salen del corazón llegan más rápido, espero que el lector no dude que al realizar este artículo lo hice con el corazón en la mano. A varias personas he escuchado decir que no hay que arrepentirse en la vida porque es reflejo de la insatisfacción, y sinónimo de la mediocridad y falta de madurez de aceptar nuestra realidad y el camino que hemos construido como arquitectos de nuestro propio destino, se haya perdido o ganado, triunfado o fracasado, o simplemente se hiciera o no lo correcto, sin embargo me cuesta coincidir con ellos puesto que al estar estudiando en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, no cursé la materia de Farmacología Veterinaria en cuarto semestre de aquel plan de estudios con la doctora Enedina, de esto puedo decir que en verdad me arrepiento y segundo, que estando presente en un Foro Interinstitucional de Homeopatía que se llevó a cabo en el auditorio Aline S. de Aluja de nuestra facultad, vi al gran maestro Ángel Salas, mismo que se reunía con su alumna MVZ y demás compañeros frecuentemente en el café de Tacuba en la colonia Centro, nunca tuve la iniciativa de acercarme y presentarme con él o simplementedecirle a la misma Enedina que me lo presentara. Entiendo que en la vida no hay casualidades sino causalidades, por alguna razón no pudimos cruzar palabra y mucho menos entablar una conversación en este plano terrenal, sin embargo con Alejandra e Iván(sus hijos) ya lo hice y lo sigo haciendo.

Un día de agosto en el desayuno del día del Médico Veterinario Zootecnista tuve la oportunidad de platicar con Juan Manuel, director general y dueño de una de las editoriales más importantes del sector pecuario y que edita tres de las revistas con mayor difusión nacional en la Industria pecuaria, el cual también entabló plática con Enedina, percibiendo la energía con la que hablaba y la fuerza que entonaba en cada una de sus palabras,donde mencionó a su maestro eterno Ángel Salas, el director comentó: “Doctora, lo que usted hace es muy interesante y la verdad sería un gran beneficio para el sector pecuario, sólo que tenga cuidado porque va a pisar muchos callos con la Homeopatía aplicada en la Medicina Veterinaria”.Por supuesto que ella sabía a lo que se enfrentaba, siempre lo había hecho y sonriendo le preguntó: “¿Cuál es su fecha de nacimiento doctor?”. Una magnífica información que Nina descifraba e interpretaba a la perfección por medio de la numerología. La personalidad, calidad humana, cómo se puede conducir una persona, cuál es su tendenciay todas las características habidas y por haber, a lo que Juan Manuel le dijo su fecha de nacimiento y agregó: “soy cáncer que significa amor”. Ese día de celebración para nosotros los veterinarios pasó, junto con varios días donde no supimos del doctor Juan Manuel, hasta que Nina y yo, juntos fuimos a las instalaciones de la editorial donde editan sus revistas, ubicada al sur de la ciudad de México. 

Anteriormente había llamado para confirmar la fecha y hora de una cita donde nos pudieran atender. Llegamos a las instalaciones de la revista, subimos al primer piso, Karla la asistente nos abrió la puerta y nos condujo a la oficina del doctor Ramón, director editorial, ofreciéndonos tomar asiento y algo para beber. Ya estando en la oficina Enedina observó la imagen del danzante del venado que cuelga en la pared, ritual celebrado por los indígenas yaquis y mayos de los Estados de Sonora y Sinaloa. Ante eso, de nueva cuenta le hizo recordar a su maestro Ángel, mismo que había sido modelo de la estatua del danzante en el parque del Mestizaje donde también se encuentra la estatua de los indios verdes en la delegación Gustavo A. Madero. Ramón quien nos recibió amablemente platicó de la cultura de Sonora su estado natal, y de la referida danza, la charla se prolongó abordando el tema de la Homeopatía veterinaria, y ya estando presente Juan Manuel, vino el ofrecimiento:

“Doctora así como le hemos dicho a David, la revista es suya, puede publicar cuando usted quiera los trabajos que ha realizado sobre Homeopatía aplicada en Veterinaria,tiene las puertas abiertas,y con gusto le presentaremos a nuestros lectores toda esa valiosa y útil información”.

Una mujer apasionada, y avocada con amor y servicio hacia los demás, siendo esto la clave de su trascendencia y ejemplo que nos dejó, ya que amabalo que hacía, y como pocos,nunca se vio tentada por la frivolidad, egoísmo, egocentrismo, mucho menos por la soberbia, todos sus conocimientos, experienciasy vivencias las compartía de corazón a propios y extraños, podían pasar varias horas en que ella caminara del tercer al primer edificio por el pasillo central de la facultad puesto que toda persona (alumnos, exalumnos, profesores, conocidos y desconocidos) al abordarla nunca escucharon decir de sus labios:“llámame mañana ya que tengo prisa y voy retrasada”,aun cuando tuviera varias citas después de impartir su materia.

A diferencia de muchos, la doctora sabía lo que quería, sabía lo que hacía y su misión en la vida la asumió con todo compromiso y responsabilidad, conduciéndose con ética, respeto y profesionalismo. Dichosos aquellos que luchan por sus ideales, los que no lo hacen, allá ellos.

El cielo oscureció, cerré mis ojos y entre rezos y sollozos oraba:
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurada Enedina…

Era tal su valentía que retó tenazmente a la segunda institución más importante del país, al Instituto Politécnico Nacional, en conocimiento,científicamente,normativamente y jurídicamente y para vergüenza de ellos en su propio territorio, tuvieron que reconocer su esfuerzo otorgándole a regañadientes el grado de Especialista en Homeopatía, aun siendo Médica Veterinaria Zootecnista, las siguientes convocatorias para tomar la especialidad, no han vuelto aceptar a médicos veterinarios hasta el día de hoy. Pasando esta prueba de fuego, nunca se dio por vencida a los diferentes retos y adversidades que se le presentaron en su vida.Sólo lograron que fueran más grandes sus triunfos.
Fue tan implacable su valor que nunca se amedrentó ante las amenazas, ofensas y desprecios que con tal displicencia le pudieron haber hecho personas que no compartían sus ideas.


Inquieta como siempre, levantó la mano reiteradamente en foros y congresos, ante  instituciones, autoridades y académicos, arriba y abajo del estrado, subrayando la necesidad de instrumentar académicamente la Homeopatía Veterinaria como formación, y sentenció que la utilización de ésta ya no era por curiosidad sino por necesidad, modesta en su andar, siempre colocó a la FMVZ UNAM como su alma mater, en lo más alto a nivel nacional e internacional y qué decir de nuestro país, antes que dignificar su propio nombre. Ernesto “Che” Guevara dijoun día: “…no importa el nombre, sino la huella que deja un hombre en su paso por la vida”. El Che el camino del fuego, libro que Enedina me obsequió en diciembre del año 2014. Y yo, parafraseando una canción del trovador cubano Silvio Rodríguez escrita para el guerrillero revolucionario, puedo decirle a Nina: 

Mujer, mujer y amiga, aún queda para estar contigo.
Mujer, mujer sin templo desciende a mi ciudad tu ejemplo.
Mujer, mujer sin muerte, la noche respiró tu suerte.
Mujer ay, todavía, que un tanto más allá está el día.
Mujer de buen destino, y hay luces puestas en camino…

Y cómo olvidarla si nuestro apellido paterno es el mismo, tuvimos la fortuna de estudiar en la Preparatoria nueve “Pedro de Alba”, obviamente estudiamos en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, fue agremiada activa del Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas del Distrito Federal, estuvimos presentes en los mismos lugares en diferente tiempo de nuestras vidas, compartimos foros, era su número frecuente en mi plan de telefonía celular, tuvimos amigos en común… cómo olvidar a mi querida amiga Enedina. Si cuando veo algún video donde impartía alguna plática, grabaciones estando con su familia y amigos, observar su eterna sonrisa, aún me hacen sentir escalofrío recordándola con tanto cariño.

En una ocasión cuando realizó un viaje al viejo continente, nos mantuvimos en contacto vía correo electrónico, en esos mensajes me manifestó que tenía ganas de ir a buscar a una maestra en Asturias, ella se encontraba en Barcelona, a lo que respondí: “No lo dudes, sigue tu camino y escucha tu corazón, lo que él te indique hazlo”, más tarde me escribió algo que me dejó sorprendido; cómo una persona con la trayectoria y experiencia como Enedina iba a tomar mis palabras diciéndome “qué crees… que seguí tu consejo, escuché mi corazón y me dirigí a Asturias, vi a la persona que quería ver, platique con ella, sabía que iba a ir y es por ello que me estaba esperando”.

“Cuando has estado en algún lugar, es porque tenías que ir David”, me decía.

Puedo mencionar grandes personajes de la historiaque no pasarán desapercibidos y otros que incluso ya han sido olvidados, pero al referirme a Enedina Silva Cabrera es romper esquemas en pensamiento y hechos, mismos que se llevaron a cabo en la realidad, tan es así, que Enedina fue grande en su humildad y humilde en su grandeza, mas no podemos dejar de recordar todo lo que hizo no sólo por los animales si no por la humanidad, es por esto y muchas otras acciones que el corazón de Enedina era enorme e incansable, sin embargo ahora en su partida sabemos que su espíritu será indestructible.










2 comentarios:

Anónimo dijo...

Puedo leer los mensajes a Enedina y aun siento escalofrío. Te extraño mucho querida amiga. Gracias por estar presente en nuestra vida.

Anónimo dijo...

Excelente homeópata veterinaria con una gran calidad humana. La recuerdo con gratitud y aprecio. Ella nos ayudo a mí y a mi familia a conservar algunos años mas a nuestra queridísima perrita, pues sin su ayuda, por humanidad, hubiera tenido que ser sacrificada prematuramente y ella quería seguir viviendo y tomo la oportunidad y nos regalo dos años más de alegrías y amor... Gracias a Dios por la Dra. Enedina Silva.