noviembre 23, 2012

Un instante de ensueño



Silvia Estela Rivera Melo 

En la inmensidad de tiempo, de la grandeza y la creación perfecta ¡Donde nos extasiamos! Donde podemos ser parte de la imaginación.


En el recorrer del tiempo que agoniza y nos muestra lo efímeros que son los segundos.

Donde nuestros ojos se distraen de la monotonía y la continuidad, para dar paso al sentimiento y la belleza.


Donde la perfección de “Dios” se observa y se palpa con el alma, a través de los ojos.


Donde regresamos nuestros pasos por un momento, para reflexionar en nuestro camino y destino.


¡En nuestros actos y acciones presentes, así como futuros!


Y nos damos cuenta de lo efímeros que somos, comparados con la eternidad del universo.


Y que estamos a tiempo, de comenzar a vivir, a sentir, a palpar, a gozar una palabra llamada “Felicidad” la cual no tiene más costo, que abrir el corazón y vivir cada día como si fuera el último de nuestra existencia.


Disfrutar de los amigos honestos y comprometidos en mostrarnos nuestros defectos, virtudes y realidades. Esos que siempre tienen la mano extendida por si la necesitamos.


Dar el 100% de nosotros, cuando un Maestro nos abre las puertas de su conocimiento, para aumentar nuestro crecimiento profesional y laboral (El alumno, tiene la obligación de superar al maestro).


¡Dar amor! A quien desinteresadamente te da su corazón en sus actos, y su vida en sus acciones, aun que no sepa expresar como uno en palabras su sentir por ti.


Respeto y gratitud (A ti Vinicio Y Concho), a quienes te cuidan mientras trabajas, pues sin su ayuda, estas preciosuras podrían lastimarme. Sin su apoyo no podría hacer mi labor en los ranchos.




Amor, cariño, respeto y reciprocidad a esos hermanos que te dan la vida, que aunque no nacieron en la misma cuna, están ahí siempre que necesitas un hombro para llorar, una mano para sostenerte, un consejo para discernir, o un cómplice para volver a ser niño por un rato. Ha estos Dragongelitos que me permiten ser un dragón en esplendor.


Doy gracias a la vida, por darme la oportunidad de ser un DRAGÓN, una mujer que puede ser todavía una niña por ratos, una profesional en lo que hace, una amiga con los amigos, una hermana, con quienes me han dado esa oportunidad, una esposa con mi flaco, una madre con mis cachorros de DRAGÓN, pero sobretodo por tener hasta el momento la oportunidad de seguir viva, de sentir, gozar y disfrutar de cada instante de ensueño que forja mi vida.

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