noviembre 30, 2011

¿Para qué sirve la bioquímica? Cuento didáctico


Juan Manuel Cervantes Sánchez
Departamento de Nutrición Animal y Bioquímica
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
Universidad Nacional Autónoma de México



Estaba el Dr. Azoé preparando su clase en una fría mañana del mes de enero cuando sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido del interfón. Turuturuturturuturuturu.

Como era su costumbre, se levantó del escritorio y fue a abrir la puerta.

Dr. Azoé: Hola buenos días, ¿a quién buscas?

Simitria: Hola buenos días, busco al profesor Azoé, ¿es usted?

Dr. Azoé: En efecto, yo soy el Dr. Azoé, pasa a mi cubículo para que te pueda atender mejor. Toma asiento por favor.

Simitria: Hola Dr. Azoé, mi nombre es Simitria Hernández, soy estudiante de veterinaria de tercer semestre y usted fue designado como mi tutor.

Dr. Azoé: Oye Simitria, ¿te habrás dado cuenta que ya perdiste dos años de tutoría?, ¡Porqué no habías venido antes?

Simitría: Disculpe Dr. Azoé, pensé que como yo soy un poco mayor que mis compañeros no requería la tutoría, pero ahora me doy cuenta de mi error.

Dr. Azoé: No tienes de que disculparte, yo entiendo la situación, pero a final de cuentas estás aquí, así que estaremos caminando por la misma vereda este semestre. Ahora dime en que te puedo ayudar.

Simitria: Tengo apenas tres meses en la escuela y estoy un poco desorientada. La carga de trabajo es muy fuerte, hay algunas cosas que no entiendo y por eso acudo a usted.

Dr. Azoé: Déjame ver, estás en primer semestre de la carrera, entonces estás cursando Bacteriología, Nutrición animal, fisiología, Biología tisular.

Simitria: Así es Dr. Azoé, sin embargo, en este momento estoy dudando si estoy en la carrera adecuada.

Dr. Azoé: ¿Qué te hace pensar eso?
Simitria: Pues verá, a mí los animales me han atraído desde niña, aunque los vea por medio de la televisión siento afecto por ellos, me dan mucha ternura. Yo esperaba que la carrera de veterinaria fuera parecida a los programas que pasan en Animal Planet.

Dr. Azoé: Oye Simitria, ¿No te parece muy poco tiempo para rendirte?

Simitria: Ya no veo lo duro sino lo tupido Dr. Azoé, yo estoy convencida que mi destino es curar a los animales, pero lo que no entiendo es si voy a curar un animal ¿para qué necesito estudiar bioquímica? ¿Nó sería más fácil para todos estudiar, anatomía, biología celular, biología tisular, fisiología y de ahí a estudiar materias clínicas?

Dr. Azoé: Buen punto, ¿pero qué te hace pensar que las materias que acabas de mencionar no tiene relación con la bioquímica?

Simitria: Para qué debo de aprenderme la glucolisis, el ciclo de Krebs, la cadena respiratoria, la gluconeogénesis, la glucogenólisis, la vía colateral de las pentosas, es un gran rollo. ¿No sería suficiente con saber que producen ATP y ya?

Dr. Azoé: Simitria, te voy a hacer dos preguntas. Según tú, ¿cuál es la razón de que está materia esté en el primer semestre del plan de estudios?

Simitria: Con todo respeto Dr. Azoé, yo creo que es como una gimnasia cerebral, como un filtro para ver que estudiantes quieren realmente ser veterinarios.

Dr. Azoé: Vayamos a la segunda pregunta. Si no estudiamos bioquímica ¿Cómo podremos entender el funcionamiento de la célula, de los tejidos, de los órganos y del ser vivo?

Simitria: Pues utilizando aparatos que nos indique por ejemplo el nivel de glucosa de la sangre de un perro.

Dr. Azoé: Y ¿Cómo puedes saber cuál es el nivel adecuado de glucosa en la sangre de un perro?

Simitria: Pues leyendo el manual de instrucciones del aparato.

Dr. Azoé: Y si no tienes el aparato a la mano ¿qué vas a hacer?

Simitria: Pues busco en internet algún documento que hable sobre el tema.

Dr. Azoé: Y ¿Cómo puedes saber si la información que estás leyendo es adecuada? Porque sabrás que así como hay información valiosa en la red también hay basura

Simitria: Ah caray, eso no lo había pensado.

Dr. Azoé: Así que te interesa estudiar la diabetes mellitus en que pequeñas especies

Simitria: Sí Dr. Azoé, pero no sé cómo comenzar.
Dr. Azoé: Pues te tengo una buena noticia Simitria.

Simitria: ¿Cuál Dr. Azoé? no la veo por ningún lado.

Dr. Azoé: Tienes información suficiente pero no las has sabido ordenar, Dime, ¿cuál es el origen de la diabetes mellitus?

Simitria: Pues hasta donde sé es la falta de secreción de insulina por el páncreas.

Dr. Azoé: Y ¿Cuál es la función de la insulina?

Simitria: Introducir la glucosa a la célula.

Dr. Azoé: ¿Y qué más?

Simitria: ¿Le parece poco?

Dr. Azoé: Pues sí me parece muy poco teniendo en cuenta las múltiples funciones de la insulina. ¿Tú crees que con esa respuesta puedes explicar los síntomas y lesiones producidos por la diabetes?

Simitria: A caray, eso no se me había ocurrido pensarlo.

Dr. Azoé: Como verás, es necesario aprender a distinguir lo aparente de lo esencial, la escena del escenario, lo importante de lo urgente.

Simitria: Me siento muy mal Dr. Azoé, me tiene acorralada, tengo ganas de llorar por mi impotencia para responderle. Snif, snif.

Dr. Azoé: Dispénsame Simitria, no fue mi intención hacerte sentir así. Te diré que te has defendido con argumentos muy válidos y eso me agrada en un estudiante, las cosas tiene sus razones. Tranquilízate para seguir conversando y darle un buen fin a esta plática, cuando estés lista me avisas, mientras yo veo mi correo.

Simitria: Podemos seguir Dr. Azoé ya me siento mejor.

Dr. Azoé: Pues verás los animales que sufren diabetes mellitus presentan síntomas a corto, mediano y largo plazo. A corto plazo el organismo presenta una gran deficiencia de energía ya que la insulina regula las reacciones 1, 3 y 10 de la glucólisis, no hay relación con el ciclo de Krebs y no hay energía.

Simitria: No lo puedo creer, ¿Qué tiene que ver la insulina con esas reacciones?

Dr. Azoé: la insulina activa a las enzimas: hexoquinasa, fosfofructoquinasa1, piruvatoquinasa quitándoles el grupo fosfato. Mientras que el glucagón hace lo contrario inactivándolas.

Simitria: No me diga Dr. Azoé, ¿por eso es que hacen tanto énfasis en la glucólisis? Y si no hay cantidades suficientes de insulina ¿estas enzimas no se activan?

Dr. Azoé: Así es, no hay glucólisis.

Simitria: y entonces ¿cómo se produce energía inmediata en los músculos y el hígado?

Dr. Azoé: están cancelados

Simitria: Y ¿entonces la degradación del glucógeno no ayuda algo?

Dr. Azoé: También la degradación de glucógeno está regulada por insulina,

Simitria: ¡Por Dios! Y ¿entonces si la glucosa no puede entrar a la célula de dónde obtiene energía el organismo?

Dr. Azoé: De las grasas almacenadas en el tejido adiposo.

Simitria: Pero las grasas almacenadas no son eternas.

Dr. Azoé: En efecto, esos son los efectos a mediano plazo, el animal consume alimento, no aprovecha la glucosa, utiliza las grasas y pierde peso, además el centro de la saciedad está lesionado, por esta razón se presenta la polifagia.

Simitria: Según recuerdo los animales diabéticos toman mucha agua y orinan frecuentemente, ¿Cómo se explica eso?

Dr. Azoé: La glucosa que debería entrar a la célula se acumula en la sangre y para diluirla en la orina se requiere de una gran cantidad de agua, por eso los animales diabéticos consumen y orinan tanta agua.

Simitria: Muy interesante Dr. Azoé, así que el animal come mucho, pero esta hambriento, su energía la obtiene de las grasas de tejido adiposo y por eso pierde peso, su sangre tiene una gran cantidad de glucosa, pero no la puede utilizar y la tiene que excretar, pero para diluirla necesita mucha agua y eso deriva primero en polidipsia y luego en poliuria.

Dr. Azoé: Así es mí estimada Simitria, por esta razón a este trastorno se le conoce como el productor de las cuatro P´s, polifagia, polidipsia, poliuria y pérdida de peso.

Simitria: Y ¿Cómo se explica la ceguera, daño renal y neuropatías?

Dr. Azoé: La hiperglucemia a largo plazo produce antipatía diabética y destacan dos grupos: lesiones microvasculares (retinopatía, nefropatía, neuropatía) y lesiones macrovasculares (cardiopatía, lesiones vasculares en el cerebro y periféricas).

Simitria: Dr. Azoé, ¡no puedo creer que esté pasando esto! ¿Dónde estuvo mi mente en este tiempo que yo consideraba que estaba perdida? No sé porque razón pero comienzo a sentir que el estudio de la bioquímica tiene sentido.

Dr. Azoé: Quizás todo el problema reside en que no le hallabas sentido práctico.

Simitria: ¿Y por qué razón no me lo dijo el profesor?

Dr. Azoé: ¿Y alguna vez le preguntaste al profesor?

Simitria: ¡Yo Dr. Azoé! ¿Se imagina el oso, el ridículo que haría frente a mis compañeros?, ni pensarlo.

Dr. Azoé: Y qué, ¿Prefieres preguntarle al internet para que nadie se burle de tu ignorancia?

Simitria: Pues tiene razón Dr. Azoé, en el internet obtengo respuestas, pero no sé qué tan válidas sean. Una última pregunta Dr. Azoé. ¿Cómo se produce la ceguera diabética?

Dr. Azoé: Me sorprendes Simitria, tus antenas de han sintonizado muy bien. Altos niveles de glucosa en sangre dañan el endotelio y vuelven porosos a los capilares y estos dejan filtrar sus líquidos y sangre hacia la retina, ocasionando visión borrosa. Más avanzado el proceso la sangre ensucia al humor vítreo bloqueando el paso de la luz y produciendo imágenes borrosas. El líquido afecta la mácula inflamándola y hace que la vista se nuble.

Simitria: Dr. Azoé usted no deja títere con cabeza, la explicación es impecable, ahora entiendo que si no hubiera estudiado bioquímica, anatomía biología celular y biología tisular no hubiera entendido ni jota de los que me decía. Con esto que hemos charlado confirmo que no me equivoque en la elección de mi carrera, quizás las cabras se me fueron al monte, pero en este momento las meto al corral.

Dr. Azoé: Que bueno Simitria, me da mucho gusto poderte ayudar, tú ímpetu, tu razonamiento y tus cuestionamientos me recordaron mi juventud, yo también me hice algunas preguntas parecidas, pero no tuve alguien que me ayudara a encontrar la respuesta, después de algunos años una voz interna, después de muchos fracasos y éxitos me orientó a seguir mis instintos.

Simitria: Siento oír eso tutor, y si me perdona tengo clase en cinco minutos, gracias por su paciencia.

Dr. Azoé: Anda Simitria ve a tomar algo antes de entrar a clase.

Simitria: Gracias Tutor, me disculpa, pero por nada del mundo me perdería el momento cuando el glucógeno entra a hacer el quite en mi hipoglucemia matutina.

Dr. Azoé: (A solas y después de respirar profundamente musitó) Qué bella mañana, estos momentos son los que nutren el alma, ojalá qué hubieran más estudiantes como Simitria, en fin, que afortunado soy de poder seguir aprendiendo cada día. ¿Porqué a nadie se le ha ocurrido hacer una tutoría para enfrentar la vida cotidiana y resolver los problemas en forma acertiva? En fin la vida sigue.

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