marzo 19, 2010

¡Vives en mí!

 Estela RiverSilviaa Melo
Dragoncito

¿Qué significa vivir? Realmente quisiera que los demás me dijeran lo que significa para cada uno esa palabra, yo misma tuve un concepto distinto de ella muchos años, pero hoy el significado es distinto al menos para mi ¡VIVIR! se ha convertido en un todo, en un renacer constante y en buscar una buena calidad de vida. Hoy no sólo me basta con vivir en forma fisiológica, pues me di cuenta de que hay tantas formas de vivir, de sentir y volar mi destino.
Hoy a mis largos años, que para muchos son pocos, para otros demasiados, llegué a conocer una nueva forma de vivir, la cual pensé que conocí en algún momento, pero tristemente me doy cuenta de que no fue así. Puedo decir que tengo 11 meses que vivo, por que alguien me hace vivir de una nueva forma, por que alguien me enseñó que si me marchito, su sueño se marchita junto conmigo, porque si yo salgo avante de mi batalla, su sueño sale en liberad de sus ataduras.
Es grato caminar por esta vida, y me di cuenta de que es más grato cuando alguien acompaña tus pasos, cuando se funde en ti para lograr un mundo nuevo que esta compuesto por dos conjuntos muy distintos, pero que se complementan para ser perfectos.
Hoy ¡VIVIR! Significa soñar, sentir, crecer, realizar y hacer, pero para eso tiene uno que romper un mundo y emprender la construcción de uno nuevo, duele desprenderse de viejas costumbres para combinarlas con las del otro y hacer nuevas, duele dejar atrás los hábitos cotidianos para hacer nuevos en conjuntos, duele dejar el egoísmo y los egos. “Pero cuando se logra romper todo el pasado y emprender un sueño mutuo, uno se da cuenta de que dos viven en uno solo”
Es por eso amor, que me di cuenta hace unos días de que “VIVES EN MÍ! Y que deje de tener muchos miedos, pues mi fortaleza se a duplicado con la tuya, de que mi entereza se acrecentó al unirla a la tuya y de que mis ganas de vivir se han megaintensificado al unirme a ti, gracias por acompañarme en los momentos de terror y por no dejar que caiga en la desesperación. Gracias por esta navidad que aunque no la pase completamente sana, tú me hiciste pensar que el bastón era un complemento de mi y que mi vida comenzó nuevamente al iniciar este año, gracias por la caja de sueños que los reyes me trajeron, pero que tu cada día has hecho que se vuelvan realidad o por lo menos estemos en el intento de volverlos palpables. Gracias por el apoyo con mi próxima meta y la cual hemos forjado juntos desde hace años, espero esta vez poder decir en unos días, lo logramos el título llega en 4 meses. Gracias amor por mostrarme que en cada célula de mi cuerpo vives en mi y que aunque este mal tu me ayudas a hacerla vivir.
¡Vives en mí! En la dulce calidez de tu recuerdo que aun así no estés me acompaña, y mientras camino en la distancia por mis cosas, tu aroma me llena y embriaga en la distancia, insisto ¡Vives en mí! aun así me encuentre distante en la propia casa, te siento, te toco y recorro en pensamiento, en suspiros y anhelos de estar fundiéndome en ti.
Momentos de locura que me invaden entregándome al delirio de sentirte profundamente en mi esencia bendita de vida que ya no existe sin ti. Y me doy cuenta de que ¡Vives en mí! En cada momento que surca mis cielos, en cada instante que me roba el tiempo y sin darse cuenta me lleva de nuevo a ti, aun así estés cerca o lejos.
¡Vives en mí! Por que mis pensamientos se empapan de tus palabras, de tus susurros y la realidad que en ocasiones olvido y tú me haces recordar. ¡Vives! en cada palabra que brota de mi mente, en cada idea nueva para poder crecer juntos, en cada intento que ago para no desfallecer en el camino de mi efímera vida.
¡Vives en mí! Cada minuto que enfrento con mi mayor enemigo, en cada estudio que me hacen, en cada tratamiento que desde que estas aquí, tomo como una hoja más para poder firmar mi libertad a la vida y robar al cáncer la carta de mi existencia. ¡Vives en mí! Porque me impulsas a seguir viva, a respirar y sentir con más frenesí.
¡Vives en mí! y me haces vivir con tu vida, me tomas de la mano cuando sufro, cuando me duele, cuando mis miedos se apoderan de mi conciencia, cuando siento que es más fuerte que yo la batalla. Y sin darme cuenta entras a mi mundo interno y me recuerdas que ¡Vives en mi y que yo debo de vivir para vivir en ti!
¡Vives en mí! Y sin darme cuenta espantas a los fantasmas de la muerte, de la desolación y el oscuro sepulcro, para poner en su lugar a la risa, al cariño y el amor que emana de ti. ¡Vives en mí! Y sin darte cuenta me regalas vida, me das segundos de alegría, me impregnas de tus ganas de vivir.
¡Vives en mí, vida mía! ¿Desde cuándo realmente no lo sé? No comprendo si desde hace 10 años o hace unos meses, lo único que sé, es que tu mano me ha impulsado a seguir como amigo, como compañero y hoy como el Jinete que cada dragón anhela conseguir para poder llegar a ser perfecto e indestructible.
¡Vives en mí! Y te doy las gracias por hacerlo, por darme un motivo más para no dejar estos cielos, por no dejarme caer en el destierro de lo que pudo ser, por ser el motor que encamina mis sueños cuando me siento derrotada y pienso que no podré más. ¡Vives en mí y eso me da la vida que hoy puedo sentir correr por mis venas y mis adentros!

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